Página #1 ¿Qué es y qué no es coaching?

Desde hace algunos años, la proliferación de quienes se dedican a la práctica del coaching, ha ido en crecimiento exponencial, tanto en aquellos que de manera profesional se preparan y lo ejercen, como aquellos por tener una relación de “apoyo” con otra persona, se ostentan con este “título”.

Entre pláticas de café, se pueden escuchar comentarios como “lo o la terapeé”, sin ser necesariamente un profesional de la psicología. Actualmente este fenómeno continúa, aunque incorpora algunas variantes y podemos escuchar en muchas ocasiones la frase “le di coaching”, cuando lo que ocurre son situaciones en las que se platica con un amigo, se aconseja a un compañero de trabajo, se comparte una experiencia o una manera de actuar como referente de algo que nos funcionó. Todas esta

s relaciones asistenciales son eso, apoyos que de manera natural como seres humanos se tiene la tendencia a hacerlo.

¿En qué difiere el coaching de otros servicios profesionales?

El coaching profesional es un servicio bien diferenciado que se centra en la vida de un individuo, en relación con el establecimiento de objetivos, la creación de resultados y la gestión de cambio personal. En un esfuerzo por comprender lo que es un coach, puede resultar útil distinguir el coaching de otras profesiones de apoyo personal u organizativo de acuerdo a la International Coaching Federation (ICF):

Terapia. El coaching difiere de la terapia en distintos aspectos. En primer lugar, el coaching es una profesión que fomenta al crecimiento personal y profesional sobre la base de un cambio iniciado por el individuo para alcanzar resultados concretos. Estos res

ultados están vinculados al éxito personal o profesional. El coaching se centra en el avance hacia el futuro. En cambio, la terapia consiste en tratar el dolor, la disfunción y el conflicto en un individuo o en una relación entre dos o más individuos. Con frecuencia, se centra en resolver dificultades surgidas en el pasado que obstaculizan la capacidad emocional presente del individuo, mejorando su psicología en general y gestionando las circunstancias actuales privadas y profesionales de formas emocionalmente

saludables. Los resultados de la terapia suelen incluir mejoras en los estados de ánimo y emocionales. Aunque los sentimientos y las emociones positivas pueden ser un resultado natural del coaching, su objetivo principal es crear estrategias aplicables para conseguir objetivos concretos en la vida profesional o personal de un individuo. En una relación de coaching, el énfasis se sitúa en la acción, la responsabilidad y la continuación.

Consultoría. Los individuos y las organizaciones pueden retener a los consultores para aprovechar su experiencia en un campo concreto. Aunque los enfoques de la consultoría varían ampliamente, el consultor suele diagnosticar problemas y prescribir soluciones, llegando a implementarlas en algunos casos. Por lo general, en el caso del coaching, los individuos o equipos son capaces de generar sus propias soluciones y el coach ofrece enfoques y marcos de apoyo basados en el descubrimiento.

Mentoring. El mentoring, que podría definirse como el proceso de guiar a partir de la propia experiencia o de compartir la experiencia en un área sectorial o en el desarrollo de una carrera, se confunde a veces con el coaching. Aunque algunos coaches ofrecen mentoring como parte de su proceso, por ejemplo, cuando hacen coaching con nuevos coaches, no suelen ser mentores de sus clientes.

Formación. Los programas de formación se basan en la adquisición de determinados objetivos de aprendizaje definidos por el instructor. Aunque los objetivos del proceso de coaching son claros, es el individuo o el grupo quien los establece con la orientación del coach. La formación también conlleva una ruta de aprendizaje lineal que coincide con un programa establecido. El coaching es menos lineal y carece de un programa de estudios predefinido.

Desarrollo deportivo. Aunque utiliza con frecuencia metáforas deportivas, el coaching profesional es distinto del entrenamiento deportivo tradicional. El entrenador deportivo suele verse como un experto que guía y dirige el comportamiento de individuos o equipos gracias a su mayor experiencia y conocimiento. Los coaches profesionales tienen estas cualidades, pero es la experiencia y el conocimiento del individuo o del equipo lo que determina la dirección. Además, a diferencia del desarrollo deportivo, el coaching profesional no se centra en los comportamientos deficientes o incorrectos, sino en identificar las oportunidades de desarrollo en función de los puntos fuertes y las capacidades de los individuos.

Por esto, es muy importante que el coach asuma la responsabilidad de ofrecerle claridad al cliente de las diferencias entre el coaching y otras especialidades, minimizando así confusiones y malos entendidos.

 

Fuente: http://www.icfmexico.net/preguntas-frecuentes-faq-s.html

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